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Título:Destrucción
Título original:Destroyer
Duración:121 min.
Géneros: Acción | Crimen | Drama | Suspense

Rating

Promedio: 6.1 (293 votos)
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Sinopsis

Destroyer, una película protagonizada por Nicole Kidman, una policía de Los Ángeles llena de lamentos y de borracheras llamada Erin Bell, invierte enérgicamente esa máxima. Flamígeramente desprovisto de brillo, el rostro de Kidman sumerge al público en la distracción más profunda. Su semblante señala discordia temática. La película confunde el abyecto maquillaje con la audacia.

En las actas de apertura de Destroyer, se nos presenta un primer plano extremo de esa taza destrozada, una imagen a la que se ha regresado repetidamente. Con ojos reumosos y piel pálida y desecada, Kidman-as-Bell recuerda al principio una fotografía de Dorothea Lange. Sin embargo, para la tercera o cuarta vez que su rostro llena el marco -cada recurrencia revela un nuevo rasgo facial falso y deteriorado para que el espectador se fije en él, como los sucios dientes de Bell-, las comparaciones se vuelven más bastas sin querer. 

Destroyer es un thriller de crímenes, que ya no es tan intrigante por su estructura que se mueve entre el presente y los diecisiete años anteriores. Poner en marcha la trama es el descubrimiento de un cadáver en Glendale Narrows; el tatuaje distintivo en la parte posterior del cuello del muerto lo marca como miembro de una banda de ladrones de bancos en la que Bell se infiltró hace casi dos décadas como agente encubierto del FBI.

En el primero de una serie de flashbacks, torpemente metidos en la narración, vemos a Bell y a su compañero en esa operación encubierta, Chris (Sebastian Stan), ensayando las minucias del trasfondo de la historia de la pareja que deben pretender ser para su misión. (Estos segmentos que rebobinan el tiempo nos presentan otro efecto alienante, el de Kidman, que ahora se parece más a una versión hiperreal de su yo real de porcelana, complejizado y extrañamente libre de arrugas). Pronto la ficción se convierte en realidad, y los federales se enamoran mientras están en una misión. Menos claro es lo que motiva una decisión espectacularmente mala que ambos toman, resultando en una carnicería que ha llevado a la culpabilidad corroída de Bell y a la actual dipsomanía. Ese nuevo punto muerto en la escena inicial de Destroyer convierte a Bell en un ángel vengador, enfocado ferozmente en resolver asuntos inconclusos con la tripulación criminal.

Muchas de las cualidades enervantes de Destroyer provienen del guion, escrito por Phil Hay (esposo de Kusama) y Matt Manfredi, que han escrito todas las cuatro películas de Kusama después de la pelea. El diálogo a menudo se tambalea con palabras duras y perezosas: "Este tipo que estoy buscando" "Me pertenece"  "Solo yo", le gruñe Bell a otro policía, una frase tonta que empeoró con el intranquilo dominio del noir-ese de Kidman.

Y sin embargo, en todas partes la tensión es evidente. Kidman y los cineastas no cejan en su empeño por mostrarnos el esfuerzo necesario para retratar a una antiheroína tan abatida y deshidratada, un papel atípico de la A-lister, que aparece en todas las escenas. Ya sea que la acción involucre a Bell en un intrincado tiroteo o simplemente en una conversación en un restaurante poco iluminado con su insolente hija de dieciséis años (una estupenda Jade Pettyjohn, la única señal de vida en este proyecto moribundo), la sofocante seriedad nunca cesa: en el carruaje descuidado y demasiado estudiado de Kidman, en las interminables pausas entre palabras.

Todo el showboating de Kidman me hizo pensar en esta sabrosa cita de Boyd McDonald (1925-93), el magnífico epigramista y crítico de cine: "Hay algo más impresionante que un intérprete que se esfuerza tanto por complacer a un público y que es uno que, parece decepcionado de que el público no le haya complacido". En sus constantes intentos por asombrarnos, Kidman parece creer que habitar un papel ya no es suficiente: su transformación debe registrarse como un trabajo hercúleo ininterrumpido.

Las ignominias que Bell debe soportar durante su cruzada para recompensar a los muertos y calmar su propia conciencia putrefacta -como cuando una convicta recién liberada, uno de los delincuentes con los que corrió en sus días en el FBI, se burla al verla, "Jesús, pareces vieja"-, el doble de tributos perversos a Kidman por profanar su impecable rostro. 

 

Crítica de la película
Listado de enlaces
Directores
  • Karyn Kusama

    Karyn Kusama

    Director

Reparto
  • Erin Bell

    Erin Bell

    Nicole Kidman

  • Chris

    Chris

    Sebastian Stan

  • Petra

    Petra

    Tatiana Maslany

  • DiFranco

    DiFranco

    Bradley Whitford

  • Silas

    Silas

    Toby Kebbell

  • Ethan

    Ethan

    Scoot McNairy

  • Gil Lawson

    Gil Lawson

    Toby Huss

  • Toby

    Toby

    James Jordan

  • Jay

    Jay

    Beau Knapp

  • Shelby

    Shelby

    Jade Pettyjohn

  • Antonio

    Antonio

    Shamier Anderson

  • Arturo

    Arturo

    Zach Villa

  • Det. Gavras

    Det. Gavras

    Natalia Córdova-Buckley

  • Det. Kudra

    Det. Kudra

    Colby French

  • Lt. Oshima

    Lt. Oshima

    Kelvin Han Yee

  • Other Agent

    Other Agent

    Doug Simpson

  • Gang House Woman

    Gang House Woman

    Mickey O'Hagen

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